Con el objetivo de conservar el orden socialista, el nuevo Secretario General del PCUS, Mijaíl Gorbachov, inició una serie de cambios a nivel económico que finalmente desembocarían en el fin de la Unión Soviética. Dicho conjunto de reformas es conocido como Perestroika. También ser realizó una apertura cultural y política, la glasnost. Se democratizó el partido y se realizó una reforma constitucional que permitía el pluripartidismo. También se llevó a cabo un mejoramiento en sus relaciones internacionales con países como Estados Unidos y China.

Las consecuencias inmediatas fueron negativas y no dieron el resultado esperado: la inestabilidad económica, la creciente inflación, la lucha entre  fuerzas políticas, el aumento de la conflictividad social y entre etnias llevaron finalmente a la disolución de la URRS en el año 1991.