RostovAhora nos encaminamos hacia la parte sur del país, hacia el Lago Nero. A sus orillas, y distanciada en 200 kilómetros de Moscú, se halla la ciudad de Rostov, una de las más antiguas de Rusia.

Por su estratégica ubicación, Rostov se constituye en centro de comunicación con la presencia de grandes mercados, y en la tercera ciudad en rusia en volúmenes de intercambio comercial. Su aeropuerto realiza vuelos nacionales e internacionales.

Su clima continental con inviernos suaves y veranos largos y calurosos la convierten en un atractivo destino para aquellos que temen el frío ruso.

Quienes gustan de admirar la arquitectura de los edificios históricos, encontrarán en Rostov una buena oportunidad. Su Kremlin, sus monasterios ubicados en la zona central, sumados a sus edificios religiosos, enriquecen el paisaje urbano. Entre las iglesias más conocidas y visitadas se encuentran la Catedral de la Asunción.

El Kremlin de Rostov es el centro histórico de la ciudad. Su gran territorio contiene una fortaleza, la plaza de las Catedrales y el Jardín del Arzobispado. El jardín es un sitio tranquilo y de gran belleza, con un estanque y árboles frutales, arbustos y una zona de césped para recorrer durante su estadía.

La ciudad ofrece también algunas tiendas comerciales para recorrer y comprar  diversos productos y recuerdos. También posee algunos territorios de tránsito peatonal y el tráfico es más bien tranquilo, lo cual facilita el tránsito para los turistas.

Su oferta de atracciones se completa con museos como el curioso Museo de Miniaturas de Esmalte, otros monumentos históricos, teatros y galerías de arte que usted disfrutará descubrir.