BotellasSe dice que los rusos son muy supersticiosos y quizás sea verdad. A veces sucede que algunas creencias se convierten en costumbres, más por tradición que por cuestiones de fe.  Que las personas tengan determinados comportamientos no significa siempre que crean que algo terrible va a suceder si, por ejemplo, pasan por debajo de una escalera. Pero éstas costumbres se arraigan en el inconsciente colectivo y se convierten en tradición. Lo cierto es que hay varias costumbres supersticiosas en Rusia, que sorprenderán a quien no conozca su significado. Para que ello no le ocurra, aquí están algunas de ellas:

Tocar madera contra el “mal de ojo”: algunos rusos creen en el mal de ojo (mirada que atrae a la mala suerte o los problemas. Para combatirlo, luego de recibir un halago hacia los niños, sus padres los hagan escupir tres veces por encima de su hombro izquierdo y luego tocar también tres veces cualquier superficie de madera. Si se está por salir de vacaciones o vaticinando un éxito, se lleva a cabo el mismo acto con el objetivo de no arruinar las situaciones exitosas.

Con respecto al dinero, los rusos son reticentes a recibir el dinero en su mano. Ésto se debe a la creencia de que el dinero transmite las energías de las personas que lo traspasan, incluyendo las negativas.

No sacan la basura por la noche porque podría ocasionar la ruina de la casa. Tampoco colocan llaves, botellas sin contenido o monedas sobre las mesas. Ésto significaría pérdidas económicas y situaciones tristes. Cuando se está comiendo y una botella queda vacía, se la coloca arriba de la mesa o, si se encuentra en un restaurante, se llama al camarero para la que la retire.

Cuando se ha dejado la casa, el hecho de tener que volver también es considerado mal augurio. Si es indispensable hacerlo, antes de retirarse nuevamente se miran al espejo para anular la mala suerte.