Ivan el terribleLos cimientos del nuevo estado ruso fueron establecidos por el príncipe moscovita Iván III el Grande. Unificó regiones y construyó el Kremlin de Moscú.  Luego llegaría Iván IV el Terrible, primero en utilizar el título de Zar. Concentró mucho poder y se le adjudican numerosos exilios y ejecuciones, pero también contribuyó enormemente al progreso del lugar: promulgó un código de leyes, reformó la ética del clero y construyó la gran Catedral de San Basilio, que aún puede ser visitada en Moscú y es uno de los símbolos de la ciudad y del país. Luego de la muerte de Iván el Terrible en 1584 se sucedería un período marcado por diversas guerras, gobiernos corruptos, períodos de malas cosechas y las disputas por la sucesión de gobernantes. Se lo conoce como Período Tumultuoso.