Por la ruta del Transiberiano: Nizhni Nóvgorod

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Si estas de viaje a Rusia, no puedes perder la oportunidad de ver el resto de país y te aconsejamos a hacer el recorrido del Transiberiano. Entonces siguiendo el post anterior nos encontramos con una parada muy interesante en este recorrido: la ciudad rusa de Nizhni Nóvgorod. Este antiguo enclave comercial ruso fue hogar de muchos de los negocios más ricos de la Rusia del Zar y también vio nacer a uno de los mayores exponentes de la literatura soviética, Maximo Gorki; es más, el nombre de la ciudad fue cambiado por “Gorki” durante el tiempo de la U.R.S.S.
La ciudad se sitúa en el cruce del famoso río Volga, el río más largo y caudaloso de Europa, con el río Oká; el clima de la ciudad es húmedo debido a esto. Con un Kremlin (ciudadela en ruso) de ladrillo rojo restaurado, la ciudad nos muestra una cara antigua y tradicional que contrasta con los modernos edificios erigidos en los últimos años. Entre sus monumentos más llamativos encontramos iglesias de piedra de exquisito acabado, como la de Rozhdestav Ioanna Predtechi o la Icono de la Virgen de Smolensk, cuya increíble vista colinda con el solemne monumento a Minin y Pozharsky, héroes rusos cuyas tropas liberaron Moscú de la invasión polaca en el siglo XVII. Cabe resaltar que existe otro monumento similar en la Plaza Roja de Moscú.

Caminando por sus calles encontramos diversos monumentos y construcciones peculiares, siendo especialmente interesante la calle Prokrovka, la cual cuenta con múltiples lugares para turistas, como cafeterías, tiendas de recuerdos y lugares que preparan comida internacional, como la china, italiana o mexicana.

La ciudad cuenta con otros establecimientos como un planetario de construcción futurista, antes alojado al interior de una Iglesia. Asimismo, una inmensa escalinata desde la plaza Minin nos lleva hasta las orillas del río Volga, por el cual podemos navegar en bote si nos da el tiempo.

Nizhny Novgorod es una ciudad de contrastes, que nos impresiona con sus modernos edificios comerciales y nos deleita con sus calles y monumentos, algunos de los cuales datan incluso de la Edad Media. Por ello es una parada excelente para el viajero en el recorrido del Transiberiano, a la par que un lugar perfecto para los amantes de la historia, la navegación en río y la arquitectura tradicional.